viernes, junio 24, 2022

EL MOMENTITO MÁS IMPORTANTE DEL DÍA



Procesa tus emociones en la presencia de Dios. Él entiende, no avergüenza.

 

¿Sabías que puedes ser tú misma en la presencia de Dios?

Aunque obvio, nos hace bien tener pendiente este valioso detalle. Nada como una conversación auténtica con Jesús.

En su compañía puedes ser, puedes sentir y puedes comunicarte, sin filtros ni pretensiones; es más, eso es lo que él verdaderamente anhela.

Jesús es paciente. Entiende que a veces nos cuesta desempacar el cajón de nuestras heridas más profundas, por temor a no ser entendidas o quizás por nuestra visión equivocada de su amor, ¿será que estamos más conscientes de nuestras faltas que de su gracia y  misericordia?

Jesús nos invita a una plática honesta, fuera de la religión y de ideas predeterminadas. Una conversación sin libretos ni palabras rebuscadas, solo la sinceridad de un corazón hambriento de un abrazo y un beso de su amado creador.

¿Despierta gratitud? Jesús te escucha.

¿Te hace sentir ansiosa? Jesús te escucha.

¿Te da alegría? Jesús te escucha.

¿Te da temor? Jesús te escucha.

¿Te hace sonreír? Jesús te escucha.

¿Tus lágrimas hablan por ti? Jesús te escucha.

¿No sabes por dónde comenzar? No te preocupes, no eres la única. A mí me ayuda mucho escribir mis oraciones como si estuviera redactando una carta, otras veces a través de suaves susurros como si estuviera hablando en una biblioteca. Pero, lo más importante que debes recordar es que, hablar con Dios no es cuestión de fórmulas sino de honestidad.

Jesús entiende el lenguaje de tu alma, el lenguaje de tus lágrimas y el lenguaje tus silencios.

“Amo al Señor porque escucha mi voz y mi oración que pide misericordia. Debido a que él se inclina para escuchar, ¡oraré mientras tenga aliento!” – Salmo 116:1-2

Amor y gracia,

Sandy



viernes, junio 17, 2022

PENSANDO MÁS EN MÍ

 


“Amarse a uno mismo es el comienzo de una aventura que dura toda la vida”.

- Oscar Wilde 


 

Lo que realmente necesitamos es aprender a querernos más.

Esta semana vi un video de una psicóloga hablando sobre la importancia del amor propio y sugería hacer el ejercicio de nombrar a las tres personas que más amas. Me gustó tanto que lo compartí con una amiga con la que tengo mucha afinidad en esos temas. Al ratito me respondió lo siguiente: “¡Qué cómico! Yo me incluí en las tres personas. Estamos aprendiendo, gracias a Dios”.

Obviamente me alegré muchísimo por ella, le tengo un cariño especial, y con toda honestidad le respondí: “Yo no”, seguido por mi lista de tres y el emoji de carita a punto de llorar. En otro tiempo hubiera sacado la lupa para criticarme sin compasión, pero finalmente comprendí que, una autoestima saludable es un proyecto de vida, no algo que se alcanza de un día para otro.

No sé si a ti te pasa lo mismo, pero para mí el concepto de autoamor es relativamente nuevo —me hice adulta sin conocer su significado y riqueza. No me refiero al autocuidado externo, sino al acto de tratar con cariño y compasión lo que ocurre en mi interior, la esencia misma de mi alma —mente, voluntad, emociones. Ese lugar sagrado que con frecuencia ignoramos, maquillamos o tememos poner en orden.

Aprendimos a tratar a los demás con respeto, nos enseñaron a amar a nuestro prójimo, pero también recibimos un mensaje de doble vía, un tanto difícil de desunir  —ámate, pero no más de la cuenta—. Gracias a esa falta de claridad muchas de nosotras todavía estamos recogiendo las piezas del rompecabeza de nuestra autoestima.

El amor propio no debe tomarse a la ligera, es una decisión vital para vivir en armonía y plenitud, para alcanzar ese orden interno que tanto anhelamos y que tanto bien nos hace.

Si, lo que realmente necesitamos es aprender a querernos de verdad, sin peros que valga. Dejar la autocrítica despiadada, dejar de comparar nuestra vida real con las fotos “mega editadas” en los medios sociales, y tomar autonomía de lo que ocurre en nuestro interior —aceptar nuestras luces y sombras, hablarnos bonito, animarnos, celebrar nuestros logros (chiquitos y grandes), mimarnos, tratarnos con respeto y empatía… ¡caramba! ¡Vivir!

Razonemos juntas: Jesús es amor, él nos ama y nos invita a amar a nuestro prójimo como nos amamos a nosotros mismos, eso quiere decir que, un autoamor sólido y sano es parte de nuestra herencia en Dios y no debemos sentirnos egoístas por cultivarlo y practicarlo.

Ámate, cuídate, háblate bonito.

¿Qué acto de amor puedo regalarme?

“Amado, ruego en oración que seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud asi como prospera tu alma”. - 3 Juan 1:2 (RVR1977)

Amor y gracia

Sandy

 


viernes, junio 10, 2022

COMO FLOR DE LOTO

 

Jesús no vino a aplaudir mi perfección, sino a amar los lugares rotos de mi corazón.

 

Celebra el camino recorrido…

Muchas lágrimas derramadas, oraciones aparentemente no contestadas, perdida en mis razonamientos, ahogada en mis dilemas.

Aquí, en este oscuro pantano, me enseñaste a desvestir mi historia sin temor a ser juzgada, a ver mis heridas a través de tus ojos de amor y compasión.

Tu favor bordó una capa de nuevos comienzos. Me escuchaste, me entendiste, me acurrucaste es tu regazo

Aquí, en ese incómodo lugar, aprendí que la sabiduría florece a través de los golpes propios de la vida y en la decisión de sanar en la calidez de tu abrazo.

Como flor de loto florezco, justo donde he sido plantada.

Me doy permiso de abrazar mi vulnerabilidad.

Me doy permiso de sentir mis emociones a todo color.

Me doy permiso de reconocer mis virtudes.

Me doy permiso de verme a través de tu gracia.

Segura de que tu fidelidad, como siempre, me llevará a puerto seguro.

“¡Levántate y resplandece, que tu luz ha llegado! ¡La gloria del Señor brilla sobre ti!”

-Isaías 60:1(NV)

Amor y gracia,

Sandy


viernes, junio 03, 2022

NO TE OLVIDES DE TI

 

Y me dije a mí misma con un poco de rabia y la voz entrecortada, mientras trataba de no desplomarme: no te olvides de ti.

 

 

No es egoísta escuchar con amor el dialogo de tus emociones, validar tus sentimientos y expresar con claridad cómo te sientes, no para demandar empatía en otros, sino para encontrar lucidez en tu interior. Te hace bien.

Tienes permiso de cambiar de opinión, de cuestionar patrones de creencias que te han acompañado desde pequeña y que ya no encajan contigo. Puedes construir tu vida desde el amor y la abundancia en Dios, no desde el miedo y la escasez. Sí, puedes comprarte esa cartera, ese par de zapatos que tanto te gustan, sin sentirte culpable por ello. Consentirte no es pecado , es amor propio, necesario para una autoestima sana .

Aprende a decir “no” sin dar tantas explicaciones. No es tarea fácil, porque piensas más en el rechazo que en tu propio bienestar, sin embargo, ese paso de valentía te ahorrará muchos dolores de cabeza . Cuando dices “no” a algo que no añade valor a tu vida, le dices “si” a todo lo demás que hace sonreír tu alma.

Rompe el molde de las imposiciones sociales, familiares y personales que por tanto tiempo te han inmovilizado. Sácale la lengua a las expectativas que han puesto sobre tus hombros y conversa con tu ser auténtico, ese que encuentra felicidad en lo simple y cotidiano y que no pierde la esperanza de ver la realización de sus sueños.

Vive desde la honestidad, lejos de pretensiones y comparaciones, consciente de tus debilidades, consciente de tus fortalezas y consciente de que la vida es un constante aprendizaje, donde el camino es más relevante que el puerto de llegada.

Ámate, háblate con cariño y respeto, piensa cosas lindas de ti...

La rabia se disipó, respiré profundó, me soné la nariz y limpié las lágrimas de libertad que adornaban mis mejillas. Me sentí mucho mejor y prometi jamás olvidarme de mi.

“Está vestida de fortaleza y dignidad, y se ríe sin temor al futuro”. – Proverbios 31:25 (NTV)

Amor y gracia

Sandy


viernes, mayo 27, 2022

VAS MUY BIEN


 

Si Dios lo dijo, créele, aunque tus pasos de fe sean cortos, lentos y temblorosos.

 

Para mi amiga esperando el cumplimiento de las promesas de Dios, mientras batalla con sus emociones despeinadas…


A veces sientes que estás estancada en el mismo lugar, como si le dieras vuelta a la misma montaña una y otra vez.

Los argumentos y la voz dictatorial de tus pensamientos luchan arduamente por desanimarte y robarte la palabra que Dios ha sembrado en tu corazón.

Has dudado que fue él quien te lo prometió. Piensas que de pronto escuchaste la voz equivocada o que no eres merecedora de su cumplimiento en tu vida.

Entras a las plataformas sociales y te da la impresión de que todos están felices — viviendo vidas divertidas, haciendo sus sueños realidad—, menos tú.

Quiero que sepas que no estás sola, me atrevo a decir que todos nos hemos sentido así en algún momento —yo, en más de una ocasión, y por largas temporadas.

Amiga, estás en el lugar correcto de tu historia —estás creciendo, estás avanzando, estás tomando posesión de tu tierra prometida, aunque sientas que no está pasando nada.

No me mires con esa cara de incredulidad. Con frecuencia, nos es más fácil ver los colores y las alas de los demás, que las que Dios nos ha dado por su gracia, a través de cada paso de fe.

Algunas veces crecer en fe se asemeja más a una cucharada de medicina amarga que a un bocado de tu postre favorito. Al principio no es nada divertido, pero cuando comienzas a ver los resultados, te lamentas no haberlo saboreado antes.

Otras veces, es como caminar sobre espinas, al mismo tiempo que sientes fuegos artificiales en el estómago —aferrada a una verdad mayor que tus dudas, circunstancias y sentimientos encontrados.

No te desanimes. ¡Vas muy bien!

El camino de la fe no es una línea recta, es más como un laberinto, lleno de aventuras, donde el camino se torna más importante que el puerto de llegada.

Y es precisamente en esos zig-zags donde conocemos cualidades de Jesús que probablemente no hubiera sido posible en otras circunstancias.

Así que, querida amiga, no estás estancada, Dios no se ha olvidado de ti, ni de la promesa que te hizo.

Estás creciendo, estás avanzando.

Jesús te lleva en sus brazos a través de cada parte del proceso.

Jesús está cerquita de ti. Su provisión supera tu necesidad.

Fe es creer, creer es confiar, confiar es soltar, soltar es descansar, y el descanso hace sonreír el alma.

¡Sigue creyendo, que vas muy bien!

“Y esa esperanza no acabará en desilusión. Pues sabemos con cuánta ternura nos ama Dios, porque nos ha dado el Espíritu Santo para llenar nuestro corazón con su amor” -Romanos 5:5 (NTV)

Amor y gracia,

Sandy



viernes, mayo 20, 2022

UN ESPRESSO PARA COMENZAR EL DÍA

 

Mi vulnerabilidad es una expresión genuina de mi fortaleza.

 


Porque hay días que nos toca parar y platicar con las emociones filosas que juegan en nuestro jardín…


Aquí, con mi tacita de café, en compañía del silencio.

Respiro, le doy la bienvenida a la soledad.

Luchan por ocupar mi terreno sagrado, pero solo les sonrío, les doy la bienvenida.

Estoy viva. Tengo permiso de sentir lo que siento, y no me avergüenzo por ello.

Las identifico por sus nombres y recuerdo que, de mi depende si llegan de pasada o se quedan por tiempo indefinido.

Respiro, tomo otro sorbo de café.

Tengo permiso de sentir, pero también tengo el permiso y el deber de no dejarme controlar por aquello que me arruga el alma e impide mi crecimiento.

Y, aunque mi atención insiste en corretear con las chicas filosas, la llevo de la mano con amor y compasión a mi espacio sagrado —ahí, donde florece la fe, la gracia y la empatía divina.

En el regazo de Jesús puedo ser vulnerable y honesta, sí, él me viste de fortaleza y dignidad.

“Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de alabanza”. – Filipenses 4:8 NTV)

Amor y Gracia,

Sandy




viernes, mayo 13, 2022

UN DÍA DE ESOS

Su amor es la llave que trae sanidad a esos pensamientos dolorosos, a esas heridas que aún sangran. Recuerda: eres amada.

 

Para esos días que mis emociones se niegan a cooperar.

 

Jesús, gracias por no juzgarme.

Gracias por tenerme paciencia,

por validar mis emociones despeinadas

y permitirme sentir lo que siento.

 

Gracias por el regalo de tu compañía.

Tu presencia me viste de descanso,

me invita a ofrendarte mi embrollo mental.

Me haces sentir amada, segura y entendida.

 

Gracias por desenredar con compasión mi vulnerabilidad,

por abrazar el lado feo de mi historia,

por coser mis heridas con hilo de gracia,

por llamarme tu amada.

 

Jesús, gracias por amarme sin condiciones.

Por invitarme a meditar en lo que creo, no en lo que siento.

Por adobar mi mente con un poquito de paciencia y otro poquito de perseverancia.

Por recordarme que, lo que se cultiva adentro florece afuera.

Amén


“Cuando mi mente se llenó de dudas, tu consuelo renovó mi esperanza y mi alegría”. – Salmo 94:19 (NTV)


Amor y Gracia,

Sandy




 

viernes, mayo 06, 2022

SIMPLEMENTE HUMANA


Mientras más fuerte griten mis temores, más fuerte me aferro a los brazos de amor que me sostienen.

 

Para mi amiga agotada emocionalmente…

 

Tienes permiso de sentir,

de validar tus emociones,

de desenredar tus garabatos internos,

de platicar con tus dilemas,

de cuestionar su punto de origen.

 

Tienes permiso de llorar,

Sí, de llorar.

Sin dar explicaciones válidas,

sin esperar empatía,

simplemente llorar.

 

Permiso de abrazar tu vulnerabilidad,

de saltar de espalda al vacío

como quien se da por vencido,

de sonreírle a la fe,

y dejar que ella alumbre el camino.

 

Permiso de creer,

de apostarlo todo a Dios,

de llorar amargamente en su regazo,

de perderte en su mirada,

de renacer en su descanso.

 

Tienes permiso de bailar,

bailar al compás de su amor,

al ritmo de tus aflicciones,

en perfecta armonía

con su gracia y tu desierto.

 

Tienes permiso de reír,

de contar tu historia con gozo,

de mirar tus pisadas con gratitud,

de celebrar sus promesas cumplidas en ti.

 

“Me llevó a la sala del banquete, y sobre mí enarboló su bandera de amor”.

– Cantares 2:4 (NVI)


Amor y gracia,

Sandy





viernes, abril 29, 2022

LIMONADA FRESCA PARA CORAZONES EN TRANSICIÓN

 

“No es mi habilidad, sino mi respuesta a la habilidad de Dios lo que cuenta”. – Corrie Ten Boom

 

Creer es recibir.

¿Qué promesa ha sembrado Dios en el jardín de tu corazón específicamente para esta temporada en tu vida?

No te sorprendas si vientos confusos de duda y temor luchan de manera activa por ahogar tu semilla de fe, es más, creo que nos hace bien hacer las paces con ese panorama, ya que la lógica humana camina en vía contraria a la soberanía divina.

Pero ¿cómo manejamos esos sentimientos tipo zigzag que llegan sin pedir permiso? Lo primero es reconocer que no estamos solas —Jesús entiende nuestra vulnerabilidad, su amor calma nuestra ansiedad.

Lo segundo sería, no brindarle galletas ni café a esos pensamientos que nos apartan de nuestro núcleo de paz. Podemos estar conscientes de que están ahí, y al mismo tiempo tomar la valiente decisión de anclar nuestro enfoque en Jesús: creyendo en él, recibiendo de él, descansando en él.

 ¿Cómo Abraham se convirtió en padre de multitudes a pesar de tener cien años y una esposa estéril de noventa? Creyendo —aun cuando no había motivos para tener esperanza, siguió teniendo esperanza en la promesa que Dios le había dado.

Amiga querida, no pierdas la esperanza en tu proceso de transición, recuerda que tus sentimientos siguen tus pasos de fe, y tus pasos de fe siguen lo que Jesús te ha prometido. Él es fiel a sus promesas y puedes construir tu vida en la seguridad inconmovible de su palabra.

Sí, llegarán pensamientos desalentadores. Sí, nos abrazarán sentimientos no deseados, pero Dios es superior a todo eso y nos invita a descansar en su habilidad.

La fe no es una negación de la realidad, sino la afirmación de lo que Dios puede hacer en medio de ella.

Descansa tu corazón en esta verdad, poco a poco, un día a la vez o unos cuantos minutos a la vez.

“Y la fe de Abraham no se debilitó a pesar de que él reconocía que, por tener unos cien años, su cuerpo ya estaba muy anciano para tener hijos, igual que el vientre de Sara.

 Abraham siempre creyó la promesa de Dios sin vacilar. De hecho, su fe se fortaleció aún más y así le dio gloria a Dios. Abraham estaba plenamente convencido de que Dios es poderoso para cumplir todo lo que promete”. 

– Romanos 4:19-21 (NTV)

Amor y Gracia,

Sandy


viernes, abril 22, 2022

DE PICNIC CON LA ESPERANZA

 

Su amor sana, calma y devuelve sonrisas.

 

Un poquito de fe es todo lo que necesitas. Un rayito de esperanza que encienda la lamparita de tu corazón, para que veas lo mucho que vales, lo mucho que tienes y lo mucho que ofreces.                                                                         

Un mimo de tu creador es todo lo que necesitas. Palabras de afirmación y valentía que le devuelvan la visión a esos ojitos llorosos cansados de confrontar los mismos gigantes una y otra vez.

Tranquila, cariño, aunque tus sentimientos estén jugando a la montaña rusa, pronto se cansarán, se irán y llegarán otros más coloridos que harán juego con tu poderosa semillita de fe.

Un pequeño recordatorio es todo lo que necesitas. Una notita mental que pinte un nuevo paisaje en el lienzo de tu corazón y te recuerde que: una fe inquebrantable no es aquella que hace alarde de su tamaño, fuerza y autosuficiencia, sino aquella que, a pesar de sentir el aliento de la duda y el temor decide saltar a los brazos de su creador, susurrando:                                                         

 “Mis sentimientos no tienen el poder de ahogar mi fe cuando estás conmigo. Aunque vientos contrarios salgan a mi encuentro, me visto con la fidelidad de tus promesas, porque al final mi victoria no depende de mí habilidad, sino de la tuya. Descanso en ti”.

Un poco de reposo es todo lo que necesitas,

un vasito de agua fresca para tu fe sedienta,

un arcoíris de posibilidades,

un picnic con la esperanza.

“En cambio, los que confían en el Señor encontrarán nuevas fuerzas; volarán alto, como con alas de águila. Correrán y no se cansarán; caminarán y no desmayarán”.

– Isaías 40:31 (NTV)

Amor y gracia,

Sandy