viernes, noviembre 25, 2022

CAFÉ, FLORES Y UNA ORACIÓN


 No son las palabras perfectas, sino la sencillez de un corazón honesto.

 

 Para aliviar esos rinconcitos que aún siguen doliendo…

Jesús, gracias por el regalo de tu compañía, por escuchar con compasión mis silencios, por bordar mis heridas con hilo de gracia.

Eres paciente, tu dulce mirada desarma mis argumentos, aligeras mi carga, me abrigas con tu paz. Este dulce momento es bálsamo a mi mente, quietud a mis emociones; la armonía de tu amor trae sanidad, inspiración y consuelo.

Conoces todo sobre mí, sin embargo, no me juzgas ni me avergüenzas, al contrario, con susurros firmes y tiernos me vistes de dignidad —me enseñas a amarme a mí misma, a valorar las cualidades que adornan mi personalidad y aprender a no disculparme por ellas. Gracias por cultivar en mí el autocuidado y el autorrespeto.

Tu sonrisa extermina mis miedos e inquietudes. Me invitas a descansar en la riqueza de tu compañía, a intercambiar mis limitaciones por tu sobreabundancia, mi imposibilidad por tus riquezas.

Rebosas mi alma de felicidad, transformas mi perspectiva pintando el lienzo de mi imaginación con el pincel de tu gracia y las acuarelas de tus promesas. Me recuerdas que, el bien y la misericordia siempre me acompañan en el camino.

Jesús, gracia por amarme, por cuidar mi integridad, por validar mis sentimientos.

Háblame Jesús… te escucho.

Amén


Amor y gracias.

Sandy



viernes, noviembre 18, 2022

LIMONADA FRESCA PARA CORAZONES EN TRANSICIÓN

 

“No desentierres en duda lo que sembraste en fe”
- Elisabeth Elliot

 

Creer es recibir.

¿Qué promesa ha sembrado Dios en el jardín de tu corazón específicamente para esta temporada en tu vida?

No te sorprendas si vientos confusos de duda y temor luchan de manera activa por ahogar tu semilla de fe, es más, creo que nos hace bien hacer las paces con ese panorama, ya que la lógica humana camina en vía contraria a la soberanía divina.

Pero ¿cómo manejamos esos sentimientos tipo zigzag que llegan sin pedir permiso? Lo primero es, descansar en la seguridad de que Jesús entiende nuestra vulnerabilidad. No, no estamos solas en este dilema, su amor calma nuestra ansiedad.

Lo segundo sería, no brindarle galletas ni café a esos pensamientos que nos apartan de nuestro núcleo de paz. Podemos estar conscientes de que están ahí, y al mismo tiempo tomar la valiente decisión de anclar nuestro enfoque en la autoridad suprema que diseña nuestro destino —descansando en su compañía, meditando en sus palabras de gracia y afirmación, dibujando en el lienzo de nuestra imaginación el cumplimiento de sus promesas en nosotras.

Abraham se convirtió en padre de multitudes a pesar de tener cien años y una esposa estéril de noventa; aun cuando no había motivos para tener esperanza, reposó su corazón en la promesa que Dios le había dado.

Amiga, no pierdas la esperanza en tu proceso de transición, recuerda que tus sentimientos siguen tus pasos de fe. Sí, llegarán pensamientos desalentadores. Sí, nos abrazarán sentimientos no deseados, pero Dios es superior a todo eso y nos invita a descansar en su habilidad.

La fe no es una negación de la realidad, sino la afirmación de lo que Dios puede hacer en medio de ella. Descansa tu corazón en esta verdad… poco a poco, un día a la vez o unos cuantos minutos a la vez.

Amor y gracia,

Sandy








viernes, noviembre 11, 2022

MIS SENTIMIENTOS NO TIENEN LA ÚLTIMA PALABRA


Ella se sentó sobre la montaña de su abrumado corazón a observar los sentimientos que iban de pasada.

 

Cuando te sientas estancada en la vida.

Cuando sientas que nadie aprecia lo que haces.

Cuando eres todo para los que te rodean, pero no parece ser recíproco.

Corre a sus brazos, cuéntale tus dilemas. Llora si es necesario y no te disculpes por ello.


Cuando las preocupaciones de mañana te roben la alegría de hoy.

Cuando tus sueños parezcan haber perdido la brújula y comienzas a dudar de su validez.

Cuando tus pensamientos parezcan mercado y tus emociones se niegan a cooperar.

Quédate quieta. Suelta todo a sus pies. Descansa tu mente en la seguridad de su abrazo.

Escucha los latidos de su corazón; no hacen falta palabras. El poder sanador de su compañía espanta tus miedos, restaura los callejones dolorosos en tu interior.


Cuando la desesperanza te arrope y se te haga un nudito en la garganta.

Cuando las dudas lluevan sobre tu cabeza y parezca que Dios te ha olvidado.

Cuando la confianza te abandone y la imposibilidad se ría en tu cara.

Cierra tus ojos físicos, abre los de tu interior. Viste tu perspectiva con sus promesas, calza tu mente con su verdad. 

Pasarán, estos sentimientos pasarán. Descansa en la seguridad de su amor.


“Entrégale tus cargas al Señor, y él cuidará de ti”.  – Salmo 55:22 (NTV)

Amor y gracia,

Sandy



viernes, noviembre 04, 2022

Emociones Despeinadas


¡Qué la fe en lo bueno y maravilloso que Dios nos ha prometido sea más fuerte que esos pensamientos que luchan arduamente por desterrarla!

 

Hay días que nuestras emociones amanecen patas arriba…

Como siempre, la mala costumbre de llegar sin avisar. Interrumpen mi fragilidad, invitándome a dar un paseo en la montaña rusa de sentimientos encontrados. Por momentos me hacen sentir que soy capaz de bailar con las estrellas, luego me tiran al abismo, siento que como polvo. Me angustio.

Se me aprieta la barriga, me falta el aire, mi mente vaga en el peor escenario. Me confundo, siento miedo, me oprime un cansancio que drena con rapidez mi fuerza interna, lloro, y justo cuando creo tocar fondo, un dulce susurro enciende la lamparita de mi alma recordándome que no soy esclava de mis emociones, que un pensamiento sana otro pensamiento. Respiro

Abrazo mi vulnerabilidad. No estoy sola, Jesús está conmigo. Su amor refresca los rincones de mi exhausto corazón con verdades que había olvidado. Anclo mis pensamientos de manera intencional en el instante presente, en las bendiciones que me sostienen, en las cosas lindas que me rodean. Dos lágrimas de libertad ruedan suavemente sobre mis mejillas. Me siento mejor.

Jesús me invita a descansar en la seguridad de que todo está en sus manos, incluyendo “eso” que me roba el sueño. Una sonrisa cuarto menguante se pinta en mis labios, bailo de manera imperfecta sobre las olas de la adversidad, y me digo con voz temblorosa, pero firme: Estas aguas pasarán.

“Cuando mi mente se llenó de dudas, tu consuelo renovó mi esperanza y mi alegría”.– Salmo 94:19 (NTV)

Amor y gracia,

Sandy

jueves, octubre 27, 2022

CELEBRA EL CAMINO RECORRIDO

Y, es que detrás de la belleza de una mujer que ha sabido llevar con dignidad sus cicatrices, existen eventos que quisieron aplastarla, pero, sobre todo, una historia de gracia que transformó en belleza sus cenizas.

 

Porque hay heridas que finalmente cicatrizan y merecen nuestra gratitud, aunque solo tenga sentido para nosotras.

Por esas lágrimas calientes que rodaron por tus mejillas y que solo tu almohada conoce.

Por los malos consejos recibidos.

Por las críticas destructivas.

Por las amistades con abrazos falsos.

Por las noches en soledad.

Por las rodillas temblorosas.

Por tus inseguridades.

Por tener la valentía de saltar a los brazos de Jesús hecha pedazos.

Por su amor.

Por su gracia.

Por su fidelidad.

Por vestirte de alegría.

Por premiarte con nuevas oportunidades.

Por la realización de que ninguna lágrima derramada en su regazo pasa desapercibida.

Sonríe, porque esa sonrisa te ha costado muchas noches en vela.

¡Celebra el camino recorrido!

“Ciertamente tu bondad y tu amor inagotable me seguirán todos los días de mi vida.”

 – Salmo 23:6 (NTV)

Amor y gracia,

Sandy


viernes, octubre 21, 2022

NUDOS MENTALES Y UNA TAZA DE FE


Jesús entiende tus sentimientos, así que, sé paciente contigo misma.

 

Caminar en fe no significa invalidar nuestros sentimientos encontrados, sino tomar la valiente decisión de creerle a Dios, aunque todo parezca estar en nuestra contra.

Cada vez que decidimos tomar posesión de lo que Dios nos ha prometido, nuestros pensamientos parecen transformarse en una zona de guerra, somos bombardeadas con todo tipo de argumentos que hacen todo lo posible por perpetuar nuestra miseria y abortar nuestra semilla de fe.

No te desanimes ni pienses que vas en el camino equivocado, al contrario, mientras más rápido hagas las paces con esta realidad, sin juzgarte por sentirte como te sientes, más corta será su visita. Identifica a esos pensamientos y a esas emociones por nombre —miedo, tristeza, ira, vergüenza, ansiedad, etc., luego pregúntate si contradice lo que Dios dice sobre ti en su Palabra y las promesas que él te ha dado como herencia.

Tenemos derecho de sentir, pero también tenemos el deber de no dejarnos controlar por aquello que nos arruga el alma e impide nuestro crecimiento. Un pensamiento sana otro pensamiento, una emoción sana otra emoción. Poco a poco, un pasito de fe a la vez, honrando el proceso, cultivando la empatía y el amor propio.

¿Cuál promesa ha sembrado Dios en tu corazón específicamente para esta etapa de crecimiento? Recíbela con gratitud. Créela, vístete de ella, pinta el lienzo de tu imaginación con su verdad.

No le prestes atención a la voz de la desesperanza. Esa lucha interna es normal, se vale sentirse vulnerable. Recuerda: si Dios lo prometió, no hay “pero” que valga, aunque presente evidencias lógicas. Si contradice su promesa, está obligado a postrarse ante su soberanía.

Respira, descansa en Jesús.

“En la tranquilidad y en la confianza está su fortaleza”

-Isaías 30:15 (NTV)

Amor y Gracia,

Sandy


 

viernes, octubre 14, 2022

CÓMO COMENZAR UN DIARIO DE ORACIÓN



Nada como procesar nuestras emociones en la presencia de Dios.

 

¿Cuántas veces has deseado comenzar un diario de oración y has dejado escapar la idea por aquello de que suena complicado?

Permíteme invitarte a darle una nueva oportunidad a esta maravillosa iniciativa a través de la Lectio Divina o Lectura Divina, una antigua práctica monástica que sigue manteniendo su esencia, frescura y efectividad.

Aunque su origen era desconocido para mi hasta hace poco, llevo más de una década practicándola por pura intuición, sin embargo, en la actualidad lo hago de manera consciente, intencional y disciplinada. ¿Has escuchado hablar sobre ella?

Más que una práctica es una manera sencilla y orgánica de conversar con Dios a través de su Palabra.

Son cuatro los puntos que componen la Lectio Divina:

1.         Lee

2.         Medita

3.         Ora

4.         Contempla

 

Lee: lee lentamente el pasaje bíblico seleccionado.

Sugiero un pasaje de la Biblia que se adapte a las circunstancias presentes que rodean tu vida. Por ejemplo: Si te sientes ansiosa o triste, elige versos basados en la realidad de tus sentimientos. Puedes usar la concordancia en tu Biblia, pero si eres más visual, en Pinterest puedes encontrar con facilidad fotos y listados de versículos de acuerdo a tu necesidad.

 

Medita: Reflexiona en lo leído. Saboréalo.

¿Qué Dios me está diciendo mediante su Palabra?

¿Qué verdad debo hacer mía y crecer a través de ella?

¿Qué sentimientos despiertan en mí el pasaje leído?

 

Ora: Habla con Dios

Plasma en tu libreta o diario de oración tus sentimientos, sin juzgarte, con la seguridad de que eres amada, escuchada y entendida. Puedes escribir sobre las cosas por las que estás agradecida o sobre esos garabatos internos que roban tu sonrisa.

Recuerda, no necesitas impresionar a nadie con tu elocuencia y perfección. La sinceridad y transparencia de tu corazón es suficiente, así sea una sola palabra. Dios entiende tus nudos internos y te escucha con amor y empatía.

Contempla: Descansa en su compañía.

Confiar en Jesús es una posición de poder. Es rendir ante su soberanía las cargas que roban tu paz y arrugan tu alma, con la completa seguridad de que sus promesas están muy por encima de las eventualidades que te rodean. No olvides que, su poder se hace fuerte en tu debilidad

1.         Lee

2.         Medita

3.         Ora

4.         Contempla

 

¿Qué te parece? ¿Te animas a comenzar tu propio diario de oración?

Escribir sana, enfoca y relaja; pero, sobre todo, narra la historia de los milagros que Dios hace diariamente en nuestras vidas.

Es mi deseo que esta invitación a saborear las Escrituras mediante la riqueza de la Lectio Divina te acerque más a tu creador y fortalezca tus pasos de fe.

“Señor, escucha mi voz por la mañana; cada mañana llevo a ti mis peticiones y quedo a la espera”. – Salmo 5:3 (NTV)

Amor y gracia

Sandy


viernes, octubre 07, 2022

LA DULCE CALMA DE UNA ORACIÓN ORGÁNICA

 

Habla con Jesús, desahógate con Jesús, cuéntale a Jesús, llora con Jesús, espera en Jesús, descansa en Jesús.

 

 

Para esos días que tus miedos y dudas intentan ahogar tu fe…


Jesús, gracias por escucharme con amor y paciencia.

Sabes perfectamente como me siento. Mi corazón es un libro abierto en tus manos, no hay nada oculto en mí, lo sabes todo.

Te ofrendo esta vulnerabilidad asfixiante que me impide descansar en las promesas que me has dado como herencia.

Afina mi oído para distinguir tu voz sobre todas las demás que compiten en mi interior. Enséñame a cultivar el silencio, a disfrutar la riqueza de tu compañía.

Abrázame con tu favor, calma la furia de mis pensamientos con la veracidad y autonomía de tu Palabra. Espanta mis miedos con tu amor.

Acurrúcame en tu pecho, y si lloro, apriétame un poquito más. Susurra palabras de sanidad y afirmación; abre mi espíritu a tus posibilidades.

Jesús, decido creerte a ti, aunque mis emociones insistan en caminar en dirección contraria a mi fe. Tu Palabra prevalece, así que, construyo mi vida, mis planes y los sueños que me has dado, en la seguridad de tus promesas.

Gracias por entenderme, por sostenerme, por no compararme con otros ni exigirme más de lo que humanamente puedo hacer.

Gracias por fortalecer mi fe, por coronarme de perseverancia cuando siento que he tocado fondo.

Te ofrendo mi vulnerabilidad y descanso en la esperanza que me brinda tu fidelidad.

Gracias Jesús.

¡Amén!

“Por lo tanto, los que hemos acudido a él en busca de refugio podemos estar bien confiados aferrándonos a la esperanza que está delante de nosotros.  Esta esperanza es un ancla firme y confiable para el alma”. – Hebreos 6:18-19 (NTV)

Amor y gracia

Sandy



viernes, septiembre 30, 2022

SANA, CRECE, FLORECE

 

Y, cuando creo no merecerlo, tu amor sale a mi encuentro, abrazándome con gracia, mimándome con palabras de afirmación.

 

 

Hoy necesito pensar en mí.

Tengo paciencia conmigo misma. Abrazo mi presente y las circunstancias que me rodean.

Descanso en el amor de Dios y en su mano soberana que siempre me lleva a puerto seguro.

Acepto la invitación del silencio; escucho detenidamente mis sentimientos.

Lloro si siento hacerlo. No me excuso por mi vulnerabilidad, ni me escondo detrás de la fragilidad de pretender una fortaleza inexistente.

Admito que estoy cansada, que mis heridas a veces duelen, que mi fe se tambalea, que necesito un abrazo de mi creador.

Intercambio el bullicio en mi interior por sus palabras de paz y afirmación.

 

Hoy necesito pensar en mí.

Pongo en pausa las opiniones de los demás — sus expectativas, sus consejos buenos o malos, y hasta sus buenas intenciones —, para así poder escuchar lo que pasa en mi interior.

Me doy permiso de revaluar todo lo que nubla mi estabilidad emocional. A través del regalo de la oración suelto todo lo que está fuera de mi control.

Doy un paso de fe. Miro a Jesús. Me regala su mejor sonrisa.

 

Hoy necesito pensar en mí.

Comparto una taza de café con el regalo del aquí y ahora, presto atención a la riqueza del presente, sin juzgarme por tomar tiempo para descansar. Mis cargas se sienten menos pesadas. La perspectiva divina baila con mi fe, veo más allá de mis limitaciones mentales.

Su amor renueva mis fuerzas. Me siento plena, segura, reposada.

 

Me rindo al amor de Jesús. Puedo sanar.

Recibo su amor. Puedo crecer.

Camino en su amor. Puedo florecer.

 

“En la tranquilidad y en la confianza está su fortaleza”. – Isaías 30:15 (NTV)

Amor y gracia,

Sandy


viernes, septiembre 23, 2022

LIMONADA FRESCA PARA CORAZONES EN TRANSICIÓN

 


“No es mi habilidad, sino mi respuesta a la habilidad de Dios lo que cuenta”. – Corrie Ten Boom

 

 

Creer es recibir.

¿Qué promesa ha sembrado Dios en el jardín de tu corazón, específicamente para esta temporada en tu vida?

No te sorprendas si vientos confusos de duda y temor luchan de manera activa por ahogar tu semilla de fe, es más, creo que nos hace bien hacer las paces con ese panorama, ya que la lógica humana camina en vía contraria a la soberanía divina.

Pero ¿cómo manejamos esos sentimientos tipo zigzag que llegan sin pedir permiso? Lo primero es, no juzgarnos, a veces somos tan duras con nosotras mismas y olvidamos que, por lo general, nuestros sentimientos nos indican donde nuestros pensamientos han estado de paseo, por así decirlo.

Lo segundo sería, no brindarle galletas ni café a esos pensamientos que nos apartan de nuestro núcleo de paz. Podemos estar conscientes de que están ahí, y al mismo tiempo tomar la valiente decisión de anclar nuestro enfoque en las fieles promesas de Dios —sembrarlas en nuestro corazón, meditar en ellas y regarlas constantemente con nuestra fe.

Entonces, ¿qué pasa con esos sentimientos antipáticos que intentan debilitar nuestra esperanza? Todo dependerá de nuestra perspectiva —del paisaje mental que dibujemos en el lienzo de nuestra imaginación. Jesús nos invita a meditar en todo lo bello, en todo lo bueno, en todo lo justo, en todo lo que merece alabanza.

 Abraham se convirtió en padre de multitudes a pesar de tener cien años y una esposa estéril de noventa, ¿cómo lo hizo? Creyendo —aun cuando no había motivos para tener esperanza, siguió teniendo esperanza en la promesa que Dios le había dado.

 Amiga querida, tus sentimientos siguen tus pasos de fe, y tus pasos de fe siguen lo que Jesús te ha prometido. Él es fiel a sus promesas, puedes construir tu vida en la seguridad inconmovible de su palabra.

Sí, llegarán pensamientos desalentadores. Sí, nos abrazarán sentimientos no deseados, pero Dios es superior a todo eso y nos invita a descansar en su habilidad, porque la fe no es una negación de la realidad, sino la afirmación de lo que Dios puede hacer en medio de ella.

Descansa tu corazón en esta verdad… poco a poco, un día a la vez o unos cuantos minutos a la vez.

“Abraham estaba plenamente convencido de que Dios es poderoso para cumplir todo lo que promete”. – Romanos 4:21 (NTV)

Amor y Gracia,

Sandy