viernes, agosto 03, 2012

El Silbato de Dios


Foto: Seryi - Creative Commons


Cuando la mirada de Dios ilumina tu corazón, el libreto de tu día se reescribe con tinta de felicidad.


¡¿Has tenido uno de esos días donde tus emociones están decididas a hacerte la vida un yogurt?!


Me refiero a esos días donde no aparece ni un mosquito para escuchar tus rollos, y mucho menos una mosca para darte una palmadita en el hombro.

Despertó,  y su lista de responsabilidades le dio los buenos días, con una tasa de dolor de cabeza y un par de tostadas cubiertas de desaliento.
Mientras se alistaba, escuchó un alegre silbido que capto su atención. De inmediato, abrió su ventana, y para su sorpresa era Jesús, acompañado de un equipo de ángeles, quienes la recibieron  entre sonrisas y aplausos.
Un tímido gesto dibujó su rostro, pero cuando la mirada de Jesús flechó su corazón, fue transformado en un festival de carcajadas que adorno la grandeza del momento.
Jesús volvió a silbar, y esta vez el sol respondió a su llamado, brillando más fuerte que nunca, liderando a la madre naturaleza en una majestuosa coreografía de colores,  que alegraron su interior.
Entre aplausos, la sonrisa de Dios y la esplendorosa magia de la naturaleza, comprendió que:

1.      La insuficiencia del ser humano activa la suficiencia de Dios en sus vidas.

 

2.      El amor de Dios es el mejor antídoto para un corazón atribulado.

 

3.      La creatividad  de la naturaleza es una expresión viviente y palpable del amor perfecto de Dios.


¡¿Has tenido uno de esos días donde tus emociones están decididas a hacerte la vida un yogurt?! Entonces… abre tu ventana.

Feliz Semana
 Sandy