viernes, julio 11, 2014

AMIGAS DE OTRA GALAXIA



Foto: Genibee - Creative Commons






Hay amistades que llegan y se van. Hay amistades que se van y dejan buenos recuerdos.  Hay amistades que estarán contigo siempre y otras que se atraviesan, para ayudarte a fortalecer el músculo de la paciencia y la tolerancia.











Es un hecho: hay personas que le encebollan el hígado a cualquiera y tienen la magia de despertar el lado feo de nuestra personalidad. Por más que trates de evadirlas se encuentran en todas partes: en la oficina, en la familia, en el supermercado, en el gimnasio y hasta en la iglesia.

Te hacen pronunciar cosas como: “No la soporto  “Me cae como una patada en el estómago”     “La actitud de fulana o zutano me saca de onda”.


Amen a sus enemigos y traten bien a quienes los maltraten.


 

-Lucas 6:27 (TLA)

 


Por un lado, vemos la realidad de nuestros sentimientos y por otro, el mandato de que debemos amar a nuestro prójimo y tratarlos bien aunque nos maltraten. Algo así como la película “Misión Imposible”, pero en la vida real –por lo menos así lo visualicé por mucho tiempo, hasta que comprendí que:


Tratar con respeto y tolerancia a aquellos que no son santo de tu devoción no es un acto de hipocresía, sino de amor, humildad y crecimiento.

 


De amor…

Porque el amor no sólo se viste de palabras amables, de abrazos y besos. También se viste de obediencia, paciencia, tolerancia y misericordia –la misma que Dios ha tenido con cada una de nosotras.


De humildad…

Porque para Dios nadie es mejor que nadie. Dios nos ama a todas por igual y tiene un propósito divino con cada uno de nosotras –incluyendo a las amigas que compiten y no completan, las chismosas, las imprudentes, las negativas, las que se ofenden por todo y las que te aprecian por lo que tienes y no por quien eres. ¡Todas son amadas por Dios!


De crecimiento…

Porque el buen marinero se hace en las aguas turbulentas. Las personas difíciles que se cruzan en nuestro camino, son herramientas de crecimiento donde desarrollamos carácter a través de poner en práctica la paciencia, la perseverancia, la humildad,  el dominio propio, sin olvidar  los límites saludables – que nos permiten amar a una distancia prudente, donde nuestra salud mental y emocional no se vea afectada.


Sobre todo, vístanse de amor, lo cual nos une a todos en perfecta armonía,


 

-Colosenses 3:14




La realidad es que no estamos supuestas a caerle bien a todo el mundo, ni todo el mundo a nosotras, pero es importante recordar que el amor también se viste de tolerancia.

Feliz Semana,

Sandy