viernes, septiembre 26, 2014

MENTE SANA, ACTIVA Y RESPONDONA



Foto: Flood G. - Creative Commons








“La pregunta no es si Dios te está hablando o no. Dios te habla. La pregunta es si estás en la disposición de silenciar las demás voces para escucharlo.”

 – Christine Caine






 


¡¿Por qué no te callas?!

Le dijo el rey de España, Juan Carlos, al fallecido ex presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en la XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado, por interrumpir repetidas veces con comentarios desagradables y fuera de lugar al  entonces presidente de gobierno español, José Luis Rodriguez Zapatero.

¡Qué momento!

El rey violó todas las reglas protocolares, dándole luz verde a una reacción de hartera y fastidio, que seguramente fue el eco de muchos otros mandatarios que por temor no se atrevieron a abrir la boca. 

Como dicen por ahí: Lo puso en su puesto. 

Si asumiéramos esa misma actitud frente a lo que podríamos llamar -Fastidio Permanente, Constante, Continuo y Asfixiante de Pensamientos No Deseados-, otro gallo cantara. Viviéramos más tranquilas, más enfocadas, y emocionalmente estables.

“¡¿Por qué no te callas?!” Me parece una expresión precisa y fascinante para confrontar esos pensamientos negativos que se cuelan en nuestro dialogo interno y nos roban la paz.


“Tus pensamientos son para tu alma, lo que es la comida para tu cuerpo.”


 

-Steven Furtick

 


Algunas estadísticas dicen que a nuestra mente aterrizan diariamente un promedio de 60,000 pensamientos y yo me atrevo a agregar, que más de la mitad seguramente son negativos –a juzgar por experiencia propia.

O sea, no me considero ser una persona pesimista, pero el optimismo no me fluye de manera natural. Es más una cuestión de voluntad, determinación y consciencia de salud (emocional, espiritual y física) que de sentimientos y deseos de hacer las cosas. 

Por ejemplo, suponiendo que estoy en una línea para comprar café y de repente veo a una chica mirándome a los pies; no se me ocurre pensar que le gusta mi color de esmalte. Automáticamente se cuela en mi mente, esa vocecita impertinente, que me sugiere que probablemente la señorita notó el lado de la pierna que no me afeité correctamente.

Lo de los vellos en las piernas aparenta ser algo sin importancia, pero los pensamientos negativos llegan en todos los tamaños, colores y formas –desde una sugerencia  ridícula que alimenta nuestra inseguridad hasta  esos razonamientos cobardes que nos critican continuamente y boicotean nuestra estima propia, nuestras relaciones, nuestra productividad y nuestra habilidad de disfrutar la vida.


Es imposible cambiar nuestra vidas al menos que sintonicemos nuestros pensamientos en la frecuencia de la voz de Dios.

 

Mira… yo creo que nuestros pensamientos son el pincel de nuestro destino y por eso hoy quiero compartit contigo cuatro verdades que me han ayudado muchísimo a tomar el control de mí dialogo interno:

1)     No todo lo que vuela sobre mi cabeza tiene derecho a aterrizar en mi mente.


2)     Dios me ha dado la habilidad de elegir un pensamiento sobre otro. Tengo opciones.


…Te he dado a elegir entre la vida y la muerte, entre la bendición y la maldición. Elige pues la vida.


-Deuteronomio 30:19



3) No soy víctima de las sugerencias y mentiras que contradicen la opinión que Dios tiene de mí. Tengo la dirección, el cuidado y la fortaleza de Dios para defender mi territorio.


4) Las promesas de Dios –su palabra, su opinión- me dan la perspectiva correcta.

 

“Las mentiras huyen en la presencia de la verdad de Dios”


-Lysa TerKeurst

 


¡¿Por qué no te callas?! En el momento que aprendas a escuchar la voz de Dios por encima de las demás, experimentarás la paz y la estabilidad emocional que tanto has anhelado.

¡Feliz y productiva semana!

Sandy,