sábado, octubre 22, 2016

UN JARDÍN LLAMADO GRACIA






 Vive cada día consciente del amor de Dios por ti, principalmente cuando sientes que no lo mereces.





Más allá de creer en Dios…

Más allá de tener una Biblia…

Más allá de ir a la iglesia…

Más allá de decir “Amén”…

¡Existe un lugar!

Más allá de mis creencias…

Más allá de la opinión que tengo de mi misma…

Más allá de la opinión que los demás tienen de mi…

Más allá de mis expectativas y sueños abortados…

¡Existe un lugar! ¡Sí, existe un lugar!

Más allá de mis fracasos…

Más allá de mi dolor…

Más allá de mis miedos…

Más allá de mis limitaciones y debilidades…

¡Existe un hermoso lugar!

Donde Dios se revela a mí a través de Su amor…

Donde puedo comenzar otra vez…

Donde mi fe florece como la de un niño…

Donde el miedo deja de ser un obstáculo que impide mi crecimiento…

Donde puedo ser fuerte a pesar de mi fragilidad…

Donde puedo bailar como si nunca hubiera conocido de heridas y fracasos…

¡Ese lugar es real! ¡Y yo soy la invitada de honor!

La entrada a este lugar es gratuita. No porque no haya costado nada, sino porque nos era imposible pagar tan alto precio. Así que Dios envió lo más valioso del cielo, lo más cercano a su corazón, lo más amado para Él— a su hijo Jesús—, para que pagara con su vida nuestro libre acceso a su trono de gracia, no por merecerlo, sino por amor.

Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos.

-Hebreos 4:16 (NVI)


Amiga, no importa que tan profundo hayas caído, el peso de tus culpas  ni la imposibilidad de tus circunstancias, Jesús se hizo pecado— sin haber cometido pecado, para que seas declarada inocente. Te vistió de justicia— no por tus buenas obras, sino porque te ama, porque eres la niña de sus ojos, su hija amada, su princesa.

Jesús te llama por tu nombre, no para condenarte, sino para rescatarte, abrazarte justificarte y coronarte con su gloria. 

Jesús reescribe el libreto de tu vida con tinta de gracia


En Dios eres amada, perdonada, justificada, restaurada, embellecida, dignificada y cubierta con su infinita misericordia.

Más allá de tus limitaciones y debilidades…

¡Existe un hermoso lugar!

Donde Dios se revela a ti a través de Su amor…

Donde puedes comenzar otra vez…

Donde tu fe florece como la de un niño…

Donde el miedo deja de ser un obstáculo que impide tu crecimiento…

Donde puedes ser fuerte a pesar de tu fragilidad…

Donde puedes bailar como si nunca hubieras conocido de heridas y fracasos…

¡Ese lugar es real! ¡Y tú eres la invitada de honor!

Lo único que queda de tu parte es abrir tu corazón y aceptar este derroche de amor.

¡Bienvenida al jardín de Su gracia!


¡Feliz Semana,

Sandy