viernes, abril 30, 2010

DECRETO REAL




David y Jonatán disfrutaron de una amistad mucho más estrecha que los lazos de sangre que unen a los hermanos. Con el transcurrir de los años David se convitió en Rey y se dio a la tarea de averiguar si había algún sobreviviente de la familia de Saúl – Padre de Jonatán - a quién pudiera beneficiar en memoria de su gran amigo.

Uno de sus mayordomos le confirmó, que efectivamente había un hijo de Jonatán, llamado Mefiboset, quien era lisiado de ambos pies y vivía en “Lo Debar” un lugar de miseria y destrucción.

Sin lugar a rodeos el Rey David dio la orden real de buscarlo inmediatamente. Me imagino que los minutos se le convirtieron en horas por la gran emoción que tenía de conocerlo.

Cuando finalmente Mefilboset se presenta ante el Rey David, este le dice: “No temas, pues en memoria de tu padre Jonatán te voy a devolver todas las tierras que pertenecían a tu abuelo y de ahora en adelante te sentarás en mi mesa.

¡Wow! La vida le cambió radicalmente a Mefiboset, pero su autoestima estaba tan destruida que contestó al Rey: “¿Quién soy yo para que te fijes en mí?, si no valgo más que un perro muerto"

Eso no fue obstáculo para que el Rey David dejara de bendecirlo, ¡al contrario!, a partir de ese día se sentó en la mesa real como uno más de sus hijos.

Talvez al igual que Mefiboset estés lisiada en tu corazón por las heridas de tu pasado, por tus sueños rotos, por la disfuncionalidad en tu familia, por situaciones económicas, de salud. Sientes como si el destino te robó las esperanzas de volver a ver brillar el sol, pero eso no puede estar más lejos de la realidad, Dios quiere quitarte tus harapos y cubrirte de vestiduras reales.

Dios ha decretado que su GRACIA, su favor inmerecido y su misericordia estén siempre a tu disposición, enseñándote a caminar a través de la fe y no a través del temor. Dios es experto en imposibles. El abre caminos donde menos te lo imaginas.

¡Eres una princesa! Límpiate esas lágrimas y vístete de fiesta. El Rey te espera en la mesa.

¡Desata tu Fe!