viernes, marzo 20, 2015

TÉ DE VALERIANA PARA LAS MONTAÑAS RUSAS DE LA VIDA



Foto: Thomas Lleser - Creative Commons









Mientras más rápido le creas a Dios, más rápido entrarás en su reposo.











No importa si usas iPhone, Samsung Galaxy o Backberry. Si te gusta el café con leche o prefieres un espresso. Si te pasas hilo dental antes de irte a dormir o te haces la loca y lo dejas pasar. Si te gusta o no la canción “Uptown Funk” de Bruno Mars. Si te rasuras o te depilas. Si consideras que WhatsApp es más chévere que Facebook o no… lo cierto es, que estás en una montaña rusa, acabas de salir de una montaña rusa o vas a entrar a una.

Nos cuesta buñuelos entender que el camino de la vida es como el gimnasio de nuestra fe—mientras más la ejercitemos más desarrollaremos  músculos de  constancia, fortaleza, propósito significado y felicidad— y eso se logra, a medida que aprendemos a soltar y a descansar en el amor y en la bondad de Dios. Haciendo menos y confiando más.


La vida es como una montaña rusa. Puedes vivir en ansiedad y temor cada vez que vayas en bajada o abrir tus brazos y disfrutar el viaje, porque sabes quién va a tu lado.



Si te has montado en uno de esos aparatos, sabes muy bien que en algunas curvas sientes el corazón en la boca y las extremidades como maracas. Lo mismo pasa cuando nos enfrentamos con situaciones que sacuden nuestra estabilidad y nos viran la torta.

 Pero cuando invitamos a Jesús a bordo, hasta lo que fue planeado para nuestra destrucción sirve de plataforma para promovernos. 

En medio del caos y del estrés, cuando todo parece estar patas arriba, cuando  nuestras emociones insisten en bailar zumba y las voces internas compiten por nuestra atención, Dios nos urge a que entremos en su reposo—soltando la carga y recibiendo su favor.


El Señor tu Dios está en medio de ti como guerrero victorioso.


 

-Sofonías 3:17 (NVI)

 


Amiga, Dios quiere pelear tus batallas, quiere abrir puertas a tu favor, quiere hacerte protagonista de su amor y bondad, lo único que requiere de ti es que creas y recibas.

Él no necesita nuestro estrés, nuestros razonamientos, nuestras preocupaciones, nuestros miedos,  ni nuestra conmiseración. Nuestra necesidad y nuestra fe es todo lo que nos pide.


Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá.


 

Mateo 7:7 (NVI)

 


No importa si prefieres agua o limonada. Pan blanco o de granos. Retro o vintage. Té de tilo o de valeriana… para las montañas rusas de la vida, lo único que necesitamos es a Jesús a bordo.

 En su reposo veremos la manifestación de lo imposible y la exposición de lo invisible. Él puede hace muchísimo más que todo lo que podamos imaginarnos o pedir. (Ver Efesios 3:20)

¡Celebremos nuestra victoria!



Feliz Semana,

Sandy