viernes, enero 08, 2016

EMPACANDO LIGERO








Cada nuevo amanecer marca el paso para comenzar de nuevo.









Frases y preguntas típicas del mes de enero:


·        Comencé la dieta.


·        En diciembre engordé por lo menos diez libras.


·        ¿Cuáles son tus proyectos para este nuevo año?


·        Este año me propongo…


·        ¡Ojalá y este año traiga mejores cosas que el anterior!


·        Yo espero que este año no se vaya volando como el otro.


Generalmente, en los primeros días del año la gente anda con las pilas puestas en el área de salud y en el área profesional. Que si caminar, que si el batido verde, que si tomar más agua, que si ir al gym todos los días… me gustaría abrir mi propia empresa, me gustaría conseguir un mejor trabajo, me gustaría ganar más dinero, me gustaría cambiar el carrito, me gustaría que todos mis planes y metas se hagan realidad, etc., etc.

Y todo eso está muy chulo e interesante; hoy más que nunca estamos conscientes de la importancia de comer saludablemente, de hacer ejercicios, de luchar por nuestros sueños y de no darnos por vencidos, pero al mismo tiempo, somos parte de una generación estresada, hambrienta por la aprobación de los demás, y con la creencia equivocada de que agenda sobrecargada es sinónimo de productividad.



Cuando Jesús es el eje de nuestra vida no podemos evitar vivir  cada día con propósito y significado.



La semilla plantada en terreno fértil, regada consistentemente, se transforma en  árbol con raíces sólidas y frutos abundantes. 

Tu vida es semilla, Jesús el terreno; en la medida que seas intencional y consistente en permitirle a Dios que irrigue tu interior con  su amor, con su gracia y con su verdad, prosperarás en todo—en medio de tus desiertos, en medio de tus tormentas, en medio de tus días grises, en medio de tu primavera, en medio de tu otoño— porque vives bajo su cuidado y protección.

 Recuerda: el cambio que queremos ver a nuestro alrededor—en nuestra salud, en nuestro trabajo, en muestra  familia, en muestras relaciones, en nuestra economía, en nuestra iglesia, en nuestra sociedad, en nuestro país—comienza con nosotras y en nosotras.

Cuando la opinión de Dios es la materia prima de mis creencias, mis pensamientos, emociones y acciones perfilan el destino que Él preparó detalladamente para mí.



Dios bendice a quienes aman su palabra… Son como árboles sembrados junto a los arroyos: llegado el momento, dan mucho fruto y no se marchitan sus hojas. ¡Todo lo que hacen les sale bien!

Salmo 1:2-3 (TLA)



Amiga, cada nuevo amanecer Dios tiene la provisión perfecta de amor, gracia y verdad para que tu vida sea una fuente inagotable de propósito y significado.



Feliz Semana, 

Sandy