sábado, marzo 12, 2016

UN JARDIN LLAMADO GRACIA










La creencia de que Dios está más interesado en nuestra perfección que en nuestra relación con Él es donde nace la inseguridad.
 – Steven Furtick 








Más allá de creer en Dios…

Más allá de tener una Biblia…

Más allá de ir a la iglesia…

Más allá de decir “Amén”…

¡Existe un lugar!


Más allá de mis creencias…

Más allá de la opinión que tengo de mí misma…

Más allá de la opinión que los demás tienen de mí…

Más allá de mis expectativas y sueños abortados…

¡Existe un lugar! ¡Sí existe ese lugar!


Más allá de mis fracasos…

Más allá de mi dolor…

Más allá de mis miedos…

Más allá de mis limitaciones y debilidades…

¡Existe ese hermoso lugar!


Donde Dios se revela a mí a través de su amor

Donde puedo comenzar otra vez…

Donde mi fe florece como la de un niño…

Donde el miedo deja de ser un obstáculo que impide mi crecimiento…

Donde puedo ser fuerte a pesar de mi fragilidad…

Donde puedo bailar como si nunca hubiera conocido de fracasos y heridas…

¡Ese lugar es real!  ¡Yo soy la invitada de honor!


La entrada a este lugar es gratuita. No porque  no haya costado nada, sino porque me era imposible pagar tan alto precio. Así que Dios envió lo más valioso del cielo —Su Hijo Jesús— para que tomara mi lugar.


Pues si por la transgresión de un solo hombre reinó la muerte, con mayor razón los que reciben en abundancia la gracia y el don de la justicia reinarán en vida por medio de un solo hombre, Jesucristo.


Romanos 5:17 (NVI)

 


Amiga, no importa la gravedad de tu situación, el tamaño de tus culpas, ni el peso de tus cargas. Jesús se hizo pecado, sin haber cometido pecado, para que tú seas declarada inocente y seas vestida de su justicia.— no por tus buenas obras, sino por su favor inmerecido—. Lo único que queda de tu parte es recibirla.


Y si es por gracia, ya no es por obras; porque en tal caso la gracia ya no sería gracia. 

 

Romanos 11:6 (NVI)


Jesús te llama por tu nombre, no para condenarte, sino para justificarte y coronarte con su gloria.

En Dios eres amada, perdonada, justificada, restaurada, embellecida, dignificada y coronada con su infinita misericordia.

Jesús reescribió el libreto de tu vida con tinta de gracia.

¡Creer es recibir!


 
Feliz Semana,

Sandy