sábado, julio 29, 2017

UN JARDÍN LLAMADO GRACIA



Vive cada día consciente del amor de Jesús por ti, principalmente cuando sientes que no lo mereces.


Más allá de la religión…

Más allá de mi deseo de tratar de ganarme la aprobación de Dios …

Más allá de pretender que todo está bien …

Más allá de decir “Amén” …

¡Existe un lugar!

Más allá de mis creencias…

Más allá de la opinión que tengo de mi misma…

Más allá de la opinión que los demás tienen de mi…

Más allá de mis expectativas y sueños abortados…

¡Existe un lugar! ¡Sí, existe un lugar!

Más allá de mis fracasos…

Más allá de mi dolor…

Más allá de mis miedos…

Más allá de mis limitaciones y debilidades…
 
¡Existe un hermoso lugar!

Donde Dios se revela a mí a través de Su amor…

Donde puedo comenzar otra vez…

Donde mi fe florece con la ternura y confianza de un niño…

Donde el miedo deja de ser un obstáculo que impide mi crecimiento…

Donde puedo ser fuerte a pesar de mi fragilidad…

Donde puedo bailar como si nunca hubiera conocido de heridas y fracasos…

¡Ese lugar es real! ¡Y yo soy la invitada de honor!

La entrada a este lugar es gratuita. No porque no haya costado nada, sino porque me era imposible pagar tan alto precio. 

Jesús, sabiendo mi condición e imposibilidad de salvarme a mí misma, fue tratado como pecador —a pesar de no haber pecado en Él— para que yo, siendo injusta, sea vestida con Su justicia y dignidad.

¡Oh, maravillosa Gracia!

Dejar ir la vergüenza y tomar posesión de la gracia es donde todo comienza.



– Sharon Jaynes


Amiga, Jesús te llama por tu nombre, no para condenarte, sino para rescatarte, abrazarte, justificarte y coronarte con su gloria. 

No permitas que ninguna voz de acusación, vergüenza o de culpa te robe la libertad que Jesús pagó con su propia vida para darte salvación.

Jesús reescribe el libreto de tu vida con tinta de gracia

En Dios eres amada, perdonada, justificada, restaurada, embellecida, dignificada y cubierta con su infinita misericordia.

Más allá de tus limitaciones y debilidades…

¡Existe un hermoso lugar!

Donde Dios se revela a ti a través de Su amor…

Donde puedes comenzar otra vez…

Donde tu fe florece como la de un niño…

Donde el miedo deja de ser un obstáculo que impide tu crecimiento…

Donde puedes ser fuerte a pesar de tu fragilidad…

Donde puedes bailar como si nunca hubieras conocido de heridas y fracasos…

¡Ese lugar es real! ¡Y tú eres la invitada de honor!

Lo único que queda de tu parte es abrir tu corazón y aceptar este derroche de amor.

¡Bienvenida al jardín de Su gracia!

y como es mediante la bondad de Dios, entonces no es por medio de buenas acciones. Pues, en ese caso, la gracia de Dios no sería lo que realmente es: gratuita e inmerecida.


-Romanos 11:6 (NTV)
 

Amor y gracia,

Sandy