viernes, septiembre 06, 2019

ME HABLA CLARITO



“Elige lo que Dios ha susurrado en silencio a tu corazón”. 

– Bonnie Gray



No sé si te pasa lo mismo que a mí, pero no hay cosa que me distraiga más que una película en inglés con traducción al español, principalmente si estoy familiarizada con las voces originales de los actores. ¡Qué sé yo! Se me hace que no hay armonía entre el personaje y el timbre de voz. Y ni hablar de la sincronización, a veces la boca anda por un lado y el dialogo por otro.

El otro día pensando, me vino a la mente que muchas veces nos pasa exactamente lo mismo con Dios. ¿Será que hemos aceptado su voz con doblajes que están totalmente desligados de la esencia de su carácter y la magnitud de su amor? ¿Será que hemos adoptado la idea de que Dios es seco, rígido y con poco sentido de humor?

Jesús quiere ser conocido por experiencia y no por referencia, porque si el relato está equivocado, nuestras creencias también lo estarán.

Cuantas veces no hemos juzgado por apariencia o por la opinión de otros, y terminamos diciendo: “No sabia que ‘fulana’ era tan agradable y simpática. Tenía otro concepto de ella”. De la misma manera…


No hay nada que sustituya la dulce voz de Jesús hablándonos cerquita, clarito y personalmente.



Amiga, cada instante hay un manjar preparado especialmente para ti y para mí. Jesús nos espera con brazos abiertos, lleno de gracia y compasión, para recordarnos que fuimos creadas para hablar cara a cara con Él —sin caretas ni pretensiones.

Él conoce cada detalle de nuestra historia y extiende sus brazos de amor para recordarnos que Él es bueno, que Él nos ama y que los planes que Él tiene con nosotras superan los nuestros.

La voz de Dios es firme, dulce y apacible a la vez.

La voz de Dios no condena. Sana, restaura y trae descanso.

La voz de Dios no trae confusión. Nos invita a confiar y a descansar.

Lo voz de Dios no nos pone ansiosas. Nos abraza con Su paz y nos viste de Sus promesas.

Amada amiga, Jesús te invita a conocerlo por experiencia y no por referencia —Segura en su abrazo, plantada en su amor, reposada en su fidelidad.

“Con su amor calmará todos tus temores”. -  Sofonías 3:17 (NVI)

Amor y Gracia,

Sandy