viernes, septiembre 10, 2010

CIERRA ESE ARCHIVO.....POR TU PROPIO BIEN




El otro día tuve la oportunidad de compartir con una amiga a quien tenía muchísimo tiempo sin ver. Fuimos a un pequeño y acogedor café rodeado de un jardín lleno de majestuosas y deslumbrantes orquídeas que te invitaban a relajarte y a detener el tiempo aunque sea por unas horas.

En cuestión de unos minutos nos pusimos más o menos al día con nuestras vidas y para serles sincera no recuerdo exactamente cuál fue el detonante que ocasionó que aquel hermoso lugar se convirtiera en un triste y aburrido departamento de archivo. Entre sorbo y sorbo aquellos expedientes se multiplicaban, propagándose por todas partes, llenado el ambiente de pesadez, tristeza y amargura.

En medio de aquel interminable monólogo, logré decir: “El perdón es la vía a un nuevo comienzo”. Mis palabras se ahogaron en razonamientos, justicia propia y resentimientos. Decidí callar, escuchar y terminar mi cafecito, tratando de sacarle el mejor provecho al momento. No tenía otra salida, mi amiga estaba muy ocupada repitiéndome la misma historia que había escuchado la última vez que nos vimos. Aparentemente todo seguía igual, el mismo cassette, el mismo dolor, los mismos argumentos.

Uno de los más grandes ladrones de nuestra felicidad es la falta de perdón, no solo por las heridas que otros nos han causado sino también por las otras tantas producto de nuestras malas decisiones. Andamos sofocados cargando enormes y detallados recuerdos que hacen nuestro caminar lento, monótono, como si le diéramos vuelta a la misma montaña una y otra vez.

No seas de los que dicen “Yo perdono, pero no olvido”. Perdonar es una decisión que se toma cada segundo sin el consentimiento de tus sentimientos ni de tu estado de ánimo; te aseguro que la perseverancia no solo te premiará con la libertad emocional, sino que también serás protagonista de la expresión de amor más hermosa que el ser humano pueda experimentar.

El perdón es la vía a un nuevo comienzo. Perdonar es el acto de soltar, desprender, liberar,sanar tus emociones y las de quien te causó dolor. Un paso de valentía. Recibir perdón es la entrada a una vida de humildad y gratitud, por haber recibido misericordia en vez de castigo. Sentirse perdonado por Dios es encontrarse cara a cara con su amor incondicional.

Si Dios no guarda archivo ni expedientes de nuestros errores, ¿Quiénes somos nosotros para mantener en cautiverio a nuestros semejantes?.

Es tiempo de un nuevo comienzo, es tiempo de sanidad, es tiempo de soltar esos archivos que nos han robado nuestra felicidad, es tiempo de perdonar como realmente quisiéramos que Dios nos perdone.