jueves, enero 23, 2014

CUANDO DECIR “NO” ME HACE SER LA MALA DE LA PELICULA



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“El hombre que quiere dirigir la orquesta debe darle la espalda a la multitud.”

 – Max Lucado







 


¿Te suena el estribillo de esta canción?
 
“Yo soy mala y seguiré siendo mala, porque es mucho lo que sufrí por ser buena. Es mejor ser mala y parecer buena, que ser buena y  que te culpen de mala.”

Bueno…aparentemente el personaje de la canción desconoce el significado de la palabra “limites”. Seguramente, trató por mucho tiempo quedar bien con todo el mundo, hasta que no pudo más y se fue al otro extremo –se hizo la sinvergüenza para que no la vuelvan a coger de relajo y jueguen con sus sentimientos.

¿Por qué se nos hace tan difícil decir que no?

Yo creo que la razón principal es el temor al rechazo y a la crítica.

 En el plano personal, esta es una debilidad que me ha costado muchos dolores de cabeza, pero debo confesar, que a medida que conquisto el propósito de Dios para mi vida, se me hace más fácil decirle “no” a las exigencias y expectativas de los demás, que contradicen lo que Dios quiere para mí.


 “Aprende a decirle NO a las cosas buenas, para que puedas decirle SÍ a lo mejor.”

 

 – John C. Maxwell


Los límites en nuestra vida funcionan como una cerca que define nuestro espacio, no para alejar a las personas, sino para  relacionarnos con ellas de manera saludable. Dejando afuera todo lo que impide nuestro progreso y atrayendo todo lo que añade valor a nuestras vidas.

Obviamente, a nadie le gusta escuchar la palabra “no”, pero para vivir una vida con  significado hace falta decirle NO a muchas cosas- al drama, al chisme, y a querer estar como el arroz blanco –en el menú de todo el mundo.

No ocupes el disco duro de tu corazón en cosas que te apartan de tu propósito y limitan tu potencial. Es imposible agradar a Dios y a los hombres al mismo tiempo.

 

Por más que te esfuerces en quedar bien con las personas, siempre habrá alguien que te critique, que juzgue tu camino y crea que lo puede hace mejor que tú. 

No permitas que eso te robe el gozo. Establece límites saludables, da lo mejor de ti, valida la opinión de Dios y sigue adelante.


Por sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque de él mana la vida.

 - Proverbios 4:23 (NVI)



Los límites hacen respetar tus prioridades y no cargan tu agenda con asuntos y problemas donde Dios no te ha dado participación.

Quien verdaderamente te ama, respeta tus decisiones, valora tu visión  y añade valor a tu vida. No te hace la vida  un crucigrama ni succiona tu estabilidad emocional. 

Las relaciones sanas te acompañan en el camino y te impulsan a vivir cada día de acuerdo a los parámetros establecidos por Dios, para que cada día sea tu mejor día.


Date permiso a decir  NO a todo lo que te hace infeliz y drena tu gozo

 



Feliz  y bendecida semana,

Sandy

Sandy@friendshiplatte.com