viernes, abril 03, 2015

LOS SABORES DE LA GRACIA DE DIOS



Foto: Tommy Huynh - CC









Dios no envió a su hijo a morir en una cruz para que seas definida por tus errores y tus pecados. Jesús pagó el precio de tu libertad para que seas definida por su gracia.











“¡Todo ha terminado!”

Estas fueron las últimas palabras de Jesús antes de morir en la cruz. ¿Sabes su significado? Pagué el precio de todos tus pecados, cargué con todas tus enfermedades, fui molido por tu maldad, traspasado por tus injusticias, cargué con todos tus dolores, con  tus sentimientos de culpa y condenación.

Pagué el precio de tu paz, para que puedas entrar con confianza y en total libertad al trono de la gracia de Dios, para recibir misericordia y favor —cuando más lo necesites y cuando menos lo merezcas.

 ¡Todo ha terminado! Lo único que queda de tu parte es creer,  recibir y aceptar lo que he hecho por amor a ti.

No te dejes intimidar por esos razonamientos que te dicen: “¡Imposible! ¡Mereces ser castigada!” Recibir mi sacrificio no es vivir en demencia de tus errores y faltas, sino de recordar su posición en la cruz. Ahí, tú y yo hicimos un intercambio divino: Me diste tu maleta llena de faltas, culpas, vergüenza, reproches y condenación, a cambio de mi Justicia.


Me llevó a la casa del banquete y su bandera sobre mí fue amor.


 

Cantares 2:4 (NVI)

 


Te vestí de JUSTICIA, te abracé con mis PROMESAS, te calcé con mi PAZ, te coroné con mi AMOR, te devolví tu DIGNIDAD y te alimenté con mi GRACIA.

¿A qué sabe mi gracia?

Sabe a reposo y a paz. Sabe a “No te preocupes, pagué le precio para que vueles tan alto como el potencial que puse en ti.”

¿A qué sabe mi gracia?

 Sabe a “Reposa en mí. Yo me encargo de pelear tus batallas, de sanar las heridas de tu corazón y los recuerdos dolorosos de tu alma.”

¿A qué sabe mi gracia?

Sabe a un abrazo fuerte, seguro y tierno de tu salvador, que con amor y misericordia seca tus lágrimas y te dice: “Mi niña, si supieras lo valiosa y especial que eres ante mis ojos, dejaras de preocuparte tanto por algo que borré de tu vida, de tu historia y te enfocarías más en mi amor y en el futuro que he preparado para ti.”


Vístanse con la nueva naturaleza y se renovarán a medida que aprendan a conocer a su creador, y se parezcan más a él.


 

Colosenses 3:10 (NTV)

 


¿A qué sabe mi gracia?

Sabe a nuevo comienzo, a nueva oportunidad, a carcajada de gratitud, a reencuentro con tu verdadera identidad, a amor incondicional, a libertad, a victoria, a fuerzas recuperadas, a restitución…

“¡Todo ha terminado!”



¡Feliz Viernes Santo!

Sandy,