viernes, mayo 15, 2015

BOTAS DE COLORES PARA DIAS NUBLADOS

Foto: Tschndler - Creative Commons



 



Dios habla todos los idiomas, incluso el de nuestras lágrimas.










 

¿Alguna vez te has sentido ignorada por Dios?


Sus argumentos eran claros y precisos –apuntaban a mis debilidades, insuficiencias, temores, carencias, y todo aquello, que se me hace imposible conquistar en mis propias fuerzas. Me refiero a ese dialogo interno, donde el enemigo de nuestra alma, se cuela  sínicamente y sin escrúpulo.

“¿Quién te has creído para merecer más de Dios? Veo que no terminas de entender, que hay personas más talentosas, más disciplinadas, con mejor actitud y con menos faltas que tú.

Ya le había mandado varios correos electrónicos, mensajes privados a su cuenta de Facebook, Twitter, WhatsApp, y cuando  vi que su silencio era elocuente, me las ingenie para mandarle el siguiente telegrama:

Querido Dios:

Esto no se parece en nada a lo que me prometiste.

Atte. Alma Desmotivada, Estancada y Temerosa.

 

Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?

Juan 11:40 (RVR 1960)

 


Cuando las circunstancias nos presentan argumentos contundentes que intentan anular la veracidad de las promesas de Dios, tendemos a bailar al ritmo de nuestras emociones  y perdemos la perspectiva de lo que Dios está haciendo en nosotras.

Le subimos el volumen al ringtone de la duda y en cuestión de segundos, tenemos la cabeza llena de invitados no gratos que nos invaden con preguntas, miedos, y el sentir de que Dios nos ha abandonado.

¡Nada más lejos de la realidad! Las grandes batallas de fe son libradas en el regazo de Jesús ­­… creyendo…descansando…y disfrutando de su presencia.

“Reposa en la seguridad que aquel que controla tu vida es totalmente confiable.”

 – Sarah Young


 

Amiga, Dios siempre cumple sus promesas (Números 23:19) y responde cada una de tus oraciones, aun aquellas donde no articulas palabra alguna —Dios entiende el lenguaje de tus lágrimas.

Cuando tu fe se vea obstaculizada y quieras enganchar la toalla, recuerda que Dios no te ha abandonado, ni ha cambiado de opinión, simplemente te está preparando e incrementando tu capacidad para recibir y disfrutar de sus promesas.
 

Tardará un poco en cumplirse, pero tú no te desesperes; aún no ha llegado la hora de que todo esto se cumpla, pero puedo asegurarte que se cumplirá sin falta.

 -Habacuc 2:3 (TLA)


Eres demasiado amada para ser ignorada, demasiado valiosa para dejarte sin protección.
Eres una hija de Dios, heredera de todas sus promesas.

No llores, no te desesperes, no te sientas ignorada, no bailes al ritmo de tus emociones, ni le subas el ringtone a tus dudas. Jesús quieres que creas, que descanses en su regazo y que disfrutes de su presencia.


Su placer es obrar y nuestra función creer.

¡Valida la opinión de Dios por encima de todas las demás!


Feliz Semana,

Sandy